El tratamiento de radiofrecuencia ablativa es eficaz y muy seguro para cualquier tipo de piel y produce efectos secundarios, molestias o tiempo de reposo mínimos.

Los cabezales de Dermafrax transmiten la energía en modo fraccional ablativo, es decir, al pasar la corriente entre los electrodos del cabezal ésta atraviesa la epidermis a través de toda una serie de microorificios. Las áreas de piel adyacente, que no reciben ningún “impacto” son las responsables de impulsar la reparación tisular y la renovación epidérmica.

El resultado es la desaparición de las alteraciones visibles en la superficie de la piel: arrugas, poros abiertos, marcas de acné, tono mate, manchas…

Luego de la aplicación de este tratamiento no se debe exponer la piel al sol, ni camas solares por al menos un mes.

*Ablación:
Extracción de materia de la superficie de un objeto mediante la vaporización.