Es un tratamiento semanal, en el cual se inyectan pequeñas cantidades del gas dióxido de carbono debajo de la piel generando que el organismo hiper oxigene y vaso dilate la zona; mejorando notablemente la circulación sanguínea y linfática del área tratada.

Esto se traduce en una piel mucho más tensa, tersa y saludable. Es un tratamiento excelente para la celulitis pero también es tensor y reductor ya que estimula el metabolismo celular.

Se puede utilizar en el cuerpo y el rostro. Indiscutiblemente es uno de los mejores tratamientos para la curación de úlceras venosas.

Un ciclo de tratamiento consta de 12 sesiones que pueden realizarse una o dos veces por semana. Gracias a la tecnología en los nuevos equipos de carboxiterapia este es un procedimiento no doloroso.